viernes, 18 de enero de 2008

Flores



vuelvo a escribir, como dije


por fin puedo escribir! dios! últimamente tengo una ansia!!!!!!!!!!

buah, mi niño a penas me deja

aver :)

me he dado cuenta de que vivo avanzada al mundo. mi cabeza esta por delante de todos.

voy a llamarle. os cuento luego.



ahora q tenemos una especie de "horario" mi amor, me siento mejor. antes me sentia demasiado abocada a ti. me gustaba.. pero a lo mejor era demasiado. ahora cuendo te llame tendré muchas más ganas de hacerlo. sabes? te amo... te amo, mucho, muchísimo. te echo de menos, eh, también mucho. hay momentos en los que pienso que estos dos meses, como mínimo, que me esperan sin ti, serán eternos. te quiero.. te quiero..

el mundo no lo entiende. la sociedad no lo entiende. mis padres no lo entienden. hay cosas que solo las sentimos así los adolecentes, pero los adultos lo han sido. no lo recuerdan?

vamos mal. el otro día, cenando, hablamos de mis colonias a florencia, mi familia y yo. cuando dije que estaba pensando en no ir, porque tampoco es tan importante, y porque prefiero ir a ver a Sujeto, mi padrastro dijo "No toda tu vida es ____ (Sujeto)"

me hizo pensar mucho, ya que siempre me estoy repitiendo "Mi vida eres tú"

lo primero que me entró fue rabia. pero eso es normal. mucha rabia. me apeteció decirle "Qué problema hay en que yo esté satisfecha pensando que mi vida es él?! Dedicándome única y absolutamente a él?!"
pero eso no es del todo cierto. yo hago mis obligaciones y, a partir de ahora, también lo que me gusta hacer. por eso lo he cambiado, en parte.

Todo el mundo, todos los adultos dicen eso. El amor, o la persona a quien amas no lo es todo. primero vas tú. pues yo debo ser inmadura, ya que no pienso eso en absoluto. yo puedo estar sin él ahora, si, pero no feliz. me explico:

estoy enamorada, él de mi. soy feliz a su lado, y si no puedo, porque está lejos, sabiendo que le veré y hablando mucho con él, y sabiendo que me quiere, también lo soy. Pienso todo el día en él. me olvido a instantes, puede, pero mayoritariamente pienso en él. me levanto por la mañana, tengo ganas de hablar con él. es la única ansia, si no me quedaría durmiendo. no ansío ni reir con las amigas ni nada. despierto pensando en él, y pienso "ahora voy al cole, termino pronto las clases, vuelvo, y hablo con él mucho rato. le ogo reír, que me encanta. me doy cuenta de cuánto me quiere, etc. me llena" ese pensamiento en la cabeza me motiva. Me voy al cole. hay gente infeliz, por desamor mayoritariamente. gente indiferente en cuanto a felicidad o tristeza. gente que nunca se ha parado a pensar. y gente feliz. feliz por amor, mayoritariamente. hablo y río con mis amigas. me divierte. no me llena. pero soy feliz en suma. estamos en clase. estoy atenta. no porque me interese ni mucho menos. de hecho lo que me apetece más es desconectar, como todos, y pensar en lo que tanto me gusta, él. tengo que estar atenta, porque sino luego no me salen ni las actividades ni los examenes. y si no me salen no aprovaré. esa es la obligación principal que cumplo. quiero ser psicóloga. eso me motiva bastante también. pero quiero serlo con él a mi lado, sino tampoco me sirve. el caso es q son así todas las horas de estudio. cuando llego a casa, le llamo. hablamos. hablamos mucho. nos lo contamos todo. nos sinceramos. nos contamos lo que nos preocupa y nos ayudamos. nos reímos juntos. nos queremos. nos amamos. si no hago eso.. hablar todo lo que pueda con él, no soy infeliz.. sé que le tengo.. pero cuanto más hable, mejor. es evidente. me voy a dormir pensando en él. me hace sentir bien, me relaja, me hace sonreír, y ser feliz. A la mañana siguiente, sale el sol. Y con pocas horas de estudio, volveré a estar con él!

ahora, si todos mis días son así, perfecto, no? que me importa florencia? sólo quiero estar con él. no es que sea más importante que todo. es que a mí solo me importa él! él y mi futuro. pero mi futuro sin él, tampoco. es el centro. y soy feliz. qué pasa?!

Ahora supongamos que de repente, porque ya no me quiere, porque me prohíben estar con él, porque no podré verle nunca más, desaparece de mi vida.

Me levanto, pienso en él. Pienso en él y no le tengo. De repente me viene a la mente su compañía, su forma de mirar, sus gestos, sus besos. Y pienso que no lo tendré nunca más. Que solo quedan recuerdos de lo que un día fue eso. Siento dolor. Dolor, mucho dolor. Con cada paso que doy, duele más. Y encima, no tengo ganas de andar. Tengo que ir a clase. Y no quiero. Iré obligada. Ya nada me motiva a ir para allá, y estar atenta para tener un futuro bonito junto a él. No hay él, no habrá él. Cuando llegue del cole después de aguantar para nada todas las lecciones del día, no hablaré con él. No haré nada. Llorar, escribir, sufrir. Aguanto las clases. Sin poder concentrarme. Sin una voz que me diga “Estate atenta, así tendrás que estudiar menos luego, y podrás hablar más con él”. No hay él. Solo hay recuerdos. Solo quedan recuerdos y motivos ahora inexistentes por los que seguir viviendo. Las amigas no me hacen reír. Y si lo hacen, ni me llena, ni me hacen ser feliz, ni unos instantes. Luego, termina el cole. Estoy en casa, probablemente sola, y sino sola, con gente feliz que intenta animarme. Animarme! Animar qué? No tengo ya nada. Tengo casa, familia, amigos... pero nada me llena. Solo siento dolor. Solo se que hay alguien en el mundo, en algún lugar, con el que necesito estar, y no puedo ni podré nunca. Pasa la tarde, con dolor. Solo dolor. Llega la hora de cenar, duele tanto el pecho que si como lo vomito. No como. Mi cuerpo tampoco pide comida, pero, parece que él sabe que no vale la pena seguir viviendo. Me voy a dormir. No puedo. El dolor impide dormir. Paso la noche en vela. Estoy reventada. Y sale el sol. Un nuevo día!
Un nuevo día sin él!

Ahora supongamos que nunca ha estado.

Suena el despertador. Toca ir al cole, como siempre. Da mucha pereza, ya que tengo sueño, y no hay nada que me haga ilusión hacer. Hago clase, a veces escucho, cuando no quiero escuchar a las amigas, a veces no, cuando quiero escucharlas. Río con ellas, y me pongo contenta. Pienso en qué poder hacer esa tarde. No se me ocurre nada que me llene excepto leer, que es una forma de huir. En clase pienso que la vida es monótona. Que necesito ponerme una motivación. Me encanta el amor, y he estado enamorada. Esa es una motivación perfecta, pero no me gusta nadie, no suficiente, nadie me llena, por el momento. Mi vida me aburre. Tengo que pensar en los estudios. Es lo más importante ahora. Y, bah, si quieres lo hago, pero no me hace feliz, no me llena. No quiero vivir para estudiar. Quiero vivir para ser feliz. Y no puedo. Me falta algo. Terminan las clases. Me voy a casa. Me conecto. Gente vacía, no llenan. Escribo, no siento a penas nada, no puedo vaciar demasiado. Miro la tele, desde hace mucho que no me gusta. Leo, como pensé en clase, y vivo la apasionante vida que nunca tendré yo. Llega la hora de cenar. Me preguntan que tal el dia. Se puede decir bien? No ha sido positivo, por tanto el bien no se debería. Pero ya que no ha sido negativo, y que no hay una palabra sola para expresar “ni bien ni mal” digo bien. No tengo ganas de hablar. Tampoco tengo tema. No soy feliz, tampoco infeliz. Simplemente mi vida me aburre. Y me voy a dormir. Mañana saldrá el sol y volveré a tener mucho sueño. Volvamos al cole!


Qué esperan los adultos? Los padres, qué esperan de ti?

La primera opción, que es la que, sin embargo, te hace feliz, no la aceptan. No se paran a pensar en si a ti te llena o no. Simplemente dicen “no toda tu vida es él”. Analizando directamente la frase, vemos que, efectivamente, no todo es él. Está el cole, los amigos, la familia está, pero no se la tiene demasiado en cuenta a esta edad. Tú, da igual el motivo por el que lo haces, cumples tus obligaciones, y eres feliz. Eso es lo que deberían tener en cuenta. Sólo eso. Ya que empiezas a hacerte mayor, y los caminos y la forma de hacer las cosas que escojas ya empieza a ser cosa tuya. Tienes que aprender practicando.
Pero no! No sólo les importa eso. Quieren que vayas por el “buen” camino. Buen camino, no hay.
Eso depende del punto de vista para cada uno. Vive y deja vivir, no solo afecta en lo malo, en lo “bueno también. Verdad que tú tienes tu vida, y eliges qué camino tomar? Pues deja a los demás escoger su camino!

La segunda opción, en la que eres indudablemente infeliz, tampoco la aceptan, evidentemente. Pero en lugar de intentar ayudarte, lo fastidian todo más. Intentan ayudarte como tú menos lo necesitas. Principalmente lo que quieres es que pasen de ti, que nadie te ayude. Y hacen todo lo contrario, te acosan para que les cuentes qué te pasa. Lo hacen para poder ayudarte después. Pero ahí no está la solución. La solución es dejarte sola. Pero no lo hacen. Y a ti lo último que te apetece es contarles a tus padres lo que te pasa, pero ellos insisten. Cuando te ven sufrir se enfadan, es su forma de preocuparse. Y empiezan a quitarte las pocas cosas que aun te importan, pensando que esa es la raíz del problema. Te joden. Te joden mucho más. Todo por intentar arreglarlo, como siempre

En la tercera, todo es una mierda. No tienes de qué quejarte, ni ellos de qué quejarse. (Aun que, claro, ellos siempre encontrarán algo que prohibirte i/o reprocharte, etc). Tampoco hay nada bueno. Ni sonríes ni estás triste. Por el momento. Pero eso te aburre, y empiezas a ponerte mal a medida que no encuentras el sentido que le quieres dar a tu vida. Entonces los padres se vuelven a preocupar. Empiezan a querer mover tu vida. Te dicen que salgas más de casa. Cualquier tarde, tú ni quieres salir porque estas bien así, y ellos aparecen diciéndote “Queda con las amigas, mujer! Así haces algo y sales”. Y qué pasa? No te apetece salir! Ni que te digan lo que tienes que hacer! Pero no puedes decir nada. Vamos, poder puedes, pero no debes, ya que ellos lo hacen por ti.
Ahí está el defecto. Todo lo que hacen por ti es por tu bien. El defecto está en que no tienen que hacer nada por ti. Tienen que dejarte en paz! Pero sienten la obligación... la vida es así...

El mundo tiene demasiado metido en la cabeza las reglas de la sociedad. Nos crían así, y es lo único que vemos! No vemos si nos gusta o no.. es lo correcto! Hacemos lo que debemos hacer, y deberíamos ser felices porque hacemos lo que debemos hacer!

Tan inteligentes que somos los humanos y nos pueden las reglas y las historias del mundo.

Yo estoy cansada de todo esto. Los simples “tú debes!” de mi madre se convierten en obligaciones para mí! Ella puede cambiarlo todo. Simplemente porque es adulta. Una adulta más, una ciega más.

Los mayores sabrán más de la vida. Pero sólo eso, de la vida que les han puesto delante. De las vivencias que debieron hacer.
Yo quiero ser quien quiero ser, no lo que quieren que sea.

Quiero tener 18 años. Quiero que me dejen en paz. Quiero poder decir a mi madre todo lo que pienso de ella y que no peligren mis pocas libertades. Qué digo libertades!? Eso me da igual!! No quiero perderle a él. Y si hago algo que ella no quiera (decirle lo que pienso de ella, que es malo, se incluye en algo que ella no quiere) será lo primero que me quitará.

Lo haría sin pensárselo, sin miramientos. No terminaría con mi vida, ya que él no lo es todo, ya está dicho, pero sí terminaría con mi principal motivación. Y con mi felicidad. Con todo lo bueno, con lo que se supone que ella quiere que tenga; felicidad.

Pero, todo lo haría por mi bien, eh? Que conste.

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