jueves, 11 de septiembre de 2008

reflexiones por experiencia

ya dejé de agonizar, me bastaron 5 dias. 5 dias agonizando, y deje de hacerlo, pero tampoco estuve bien del todo despues. tarde un poco más.. ahora ya hace 3 semanas, casi un mes...

estoy mucho mejor.
hoy me he dado cuenta, q cuando implicas sentimientos en las cosas q haces, es cuando la cagas. pq en ese momento mola más, pero luego duele. en estos tres ultimos dias he hecho sexo sin amor 2 veces.. y.. en el momento mola, claro. pero después, te das cuenta d q no es eso lo q buscas. pero no lo dejaria de hacer. es como... si enganchara. aun no me habia sentido asi en el campo sexual. me gusta el sexo, y cuanto más lo hago, más ganas tengo. siempre lo he pensado. pero siempre lo habia hecho por amor, y pensaba q en gan parte era eso lo q me hacia volver querer tener sexo. pero esta vez... me disgusta no adorar a la otra persona cuando se hace sexo, y q la otra no te adore a ti,.. pero aun asi, es mas fuerte querer sentir q te penetra. yo flipo, cómo puedo tener tantas ganas d q me penetren si en verdad la otra persona me importa tan poco? es solo por el placer.. si.. pero.. nunca me habia pasado, y me sorprende el poder q tiene el sexo.
ahora lo volveria a hacer, y luego no me importaria. pero, esto no es nada. puedo ya ver como en un futuro me cansaré, si sigo haciendolo. creo q... las cosas no duelen si las pierdes y no les has puesto todo tu sentimiento, pero si las tienes y tampoco lo has puesto, no valen la pena. luego no te quedas tumbado con la persona a la q amas o al menos quieres... ni le dices te quiero, ni piensas he hecho el amor. ni cada vez q luego lo piensas recuerdas el amor q le ponias y la pasion, y lo q querias a la otra persona, y lo mucho q te excitaba q sintiera placer. no sientes nada d eso. solo lo recuerdas y dices, vaya, un polvo más.
No es malo si es lo que ambos quieren, ya he dicho q lo volvería a hacer. pero no me gusta.
cómo lo describía el libro? primero pondre el trozo d una cancion

Los meses pasaron y entendí el error
Del deseo desesperado por sentir calor
Inocencia desvanecida en ritos de pasión herida
Fui calmando mi apetito sin medida
Coqueteos con el sida, prometiendo y sin ponérmelo
Y un móvil que no responde como única despedida
Caminando y sin dar crédito, maldiciendo aquellos hábitos
Sin merito vacíos y suicidas
Si la tentación llamaba yo acudía
Y me sacudía la monotonía de otro día
No podía abandonar el sudor que aquellos senos me ofrecían
Y en su lujuria me hundía y me derretía
Y es que solo fui otra victima que creía ser verdugo
Del sexo sin compromiso y de su placer mudo
Cansado y harto volví a mi cuarto triste y oscuro
Fue así como comprendí que sin amor no hay futuro

y ahora el libro:

"A mí no me gustaba demasiado acostarme con desconocidas. Era una forma cómoda de satisfacer el deseo sexual y, además, disfrutaba abrazando a una chica, acariciándola. Lo que odiaba era la mañana siguiente. Al despertarme encontraba a una desconocida durmiendo a mi lado, con la habitación apestando a alcohol y la nota chillona característica de los love hotels sobre la cama, en las lamparitas, en las cortinas, en todas partes, y sentía la cabeza embotada por la resaca. Al rato, la chica se despertaba y buscaba la ropa interior por la habitación. Luego, mientras se ponía las medias, decía: "¿Tomaste precauciones? Porque estaba en el día del mes más peligroso...". Después se dirigía al espejo y, regozando que le dolía la cabeza o que el maquillaje no la arreglaba aquella mañana, se pintaba los labios y se ponía las pestañas postizas. Lo odiaba. Hubiese preferido no quedarme hasta la mañana siguiente, pero no pidía cortejar a una chica pensando que cerraban la residencia a las doce de la noche (era humanamente imposible), así que pedía permiso para pernoctar fuera. Y entonces tenía que quedarme en el hotel hasta la mañana qiguiente y volvía a la residencia lleno de odio hacia mí mismo, odio y desilusión, cegado por la luz de la mañana, con la boca áspera, como si la cabeza perteneciera a otra persona.
Interrogué a Nagasawa tras acostarme con tres o cuatro chicas. ¿No se sentía vacío tras haber hecho aquello setenta veces?
-Que te sientas vacío demuestra que eres un tío decente. Esto es algo positivo -dijo-. No ganas nada acostándote con desconocidas. Sólo consigues conasarte y odiarte a ti mismo. A mí también me pasa.
-¿Y porqué no dejas de hacerlo?
-Me cuesta explicarlo. Se parece a lo que Dostoievski escribió sobre el juego. Es decir, Cuando a tu alrededor todo son oportunidades, es muy difícil pasar de largo sin aprovehcarlas, ¿entiendes?
- Más o menos -afirmé.
Se pone el sol. Las chicas salen, dan una vuelta, beben. Quieren algo, y yo puedo dárselo. Es algo tan sencillo como abrir el grifo y beber agua. Esto es lo que ellas esperan. Pues bien, las posiblidades están al alcance de mi mano. ¿Debo dejarlas escapar? Tengo el talento y las circunstancias idóneas para valerme de él. ¿Tengo que cerrar la boca y pasar de largo?
-No lo sé. Nunca me he encontrado en esta situación. Ni siquira puedo imaginármelo -le dije riendo.
- Según cómo lo mires, es una suerte -repuso Nagasawa."


Me estaré adelantando a la vida..

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