Volvía a dormirse, volvía a soñar, volvía a despertarse con la certeza de que era él quien había terminado con la relación y asi era. No fue él quien se echo a llorar al ver una escena triste en una pelicula mala. No fue él quien recogió sus cosas y se marcho al otro piso con las maletas y el perro. No fue él quien le dijo ya no te quiero y no quiero vivir más contigo, pero sí fue él quien no supo estar a la altura y por eso la mortificaba en el único lugar en el que seguía siendo tal y como ella le habia querido tanto, en sus sueños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario